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CÉLTICOS DE OTRA ÉPOCA: Rubén Sanmartín Ordóñez

Txema Ereaga

Hermano de otra de nuestras grandes atletas, Pilar Sanmartín, Rubén fue otro legendario deportista que alcanzó el éxito en la Casa de Campo de Madrid en 1971 junto a sus compañeros Javier Álvarez Salgado, Carlos Pérez, Moncho Tasende y Fernando Alonso.

Allá por 1965, Rubén Sanmartín Ordóñez residía en la localidad pontevedresa de Villagarcía de Arosa, como igualmente perteneció al Liceo Marítimo hasta el momento de su marcha al Real Club Celta, equipo de atletismo al que llega para la temporada 1965\66. En un modesto Liceo que se hallaba amenazado por la extinción por aquel entonces, a Rubén nunca le había faltado de nada, siéndole facilitado todo el material deportivo que precisase además de recibir calurosas muestras de afecto por aquel equipo en el que se dio a conocer.

Él correspondió a su club con clara honestidad y las mejores virtudes como deportista. Pero su marcha provocó cierto malestar entre los aficionados marinistas, quienes nunca entendieron la marcha de aquella joven promesa arousana, y así fue como se abrió el » Caso Rubén Sanmartín «, que daría que hablar durante un buen tiempo.

Su llegada al Celta fue paralela a la de su hermana Pilar. Entró a formar parte de uno de los mejores equipos españoles del momento donde comenzaría a desplegar todo su potencial hasta convertirse en todo un campeón nato.

Ya en 1968, el Celta era el mejor equipo en la modalidad de Cross, algo que dominó durante varios años gracias a la preparación de sus atletas, que mayoritariamente eran entrenados por Alfonso Ortega. La década de los 60 estaba llegando a su fin y el equipo vigués la cerró por todo lo alto en 1969.

En aquella competición de Cross nacional, Álvarez Salgado ocupó el primer puesto. Tras él quedaron Haro y Morera, además de sobresalir otros célticos: Carlos Pérez, cuarto; Manuel Augusto Alonso, séptimo, y Rubén Sanmartín, octavo. La victoria del Celta fue inapelable, mientras que la segunda y tercera posición, con dos puntos de diferencia entre ambos, fue para el J. Atlética Sabadell y el Ministerio del Ejército de Madrid.

En 1970, el Celta participó en la Copa de Europa de clubes en la localidad belga de Arlon, consiguiendo la tercera posición al ser superado por el F.C. Lieja (Bélgica) y el City Stoke (Inglaterra). La representación de Vigo, al frente de la cual iba el citado Ortega, realizó el viaje en tren hasta Arlon, lo que le llevó prácticamente 48 horas, con el consiguiente cansancio.

Dos días completos de tren dan para mucho. «Estuvimos jugando a las cartas todo el tiempo», rememora Rubén Sanmartín. A pesar de todo , los atletas de la camiseta celeste lucharon con entusiasmo y obtuvieron estas posiciones : Álvarez Salgado ( 5º ) , Ramón Sánchez Ferreira , que era júnior ( 11º ) , Ramón Tasende ( 14º ) , Carlos Pérez ( 16º ) y Rubén Sanmartín ( 26º ) .

De «día criminal en la Casa de Campo» calificó Atletismo Español el 17 de Enero de 1971 cuando el Celta obtuvo su cuarto triunfo. La nieve cambió el color del verde terreno y alteró el ambiente atmosférico. Al formarse como una lámina de hielo se hizo complicado correr y se produjeron algunas caídas.

Para el Celta pareció no haber contratiempo y su triunfo fue incontestable, con un Javier Álvarez Salgado dominando a placer. Tras él quedó un renacido Ramón Tasende. En el tercer puesto de honor se situó Antonio Burgos, del Ministerio del Ejército, con los célticos Carlos Pérez y Rubén Sanmartín de sexto y octavo.

Indudablemente, el mejor equipo sénior fue, con mucho, el Celta, ocupando el Real Madrid y el Vizcaya Club el segundo y tercer lugar.

Pese a las dificultades climatológicas, aquellos héroes célticos supieron competir a tan alto nivel que conquistaron aquel Campeonato de España de Cross con suma facilidad. Fue una de las últimas brillantes actuaciones de Rubén Sanmartín como atleta del Real Club Celta.

Rubén también fue un magnífico corredor en los 10.000 metros lisos, como ya demostrara en el Campeonato Provincial Absoluto en el mes de Mayo de 1971. Los hermanos Rubén y Pilar Sanmartín, arousanos los dos, fueron parte de los mejores triunfos célticos en aquella lejana década de los años sesenta.

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